Mi querida gatita...

Chaky, chiquitita mía; te fuiste sin hacer ruido, así de pronto... después de 17 años con nosotros.

Desde que llegaste en aquella caja de cartón y asomaste tu carita, toda curiosona ella, yo ya sonreí y sentí que eras parte de la familia.

Ahora llegó tu momento de partir. Con un nudo en la garganta ayer yo esperaba buenas noticias, pero no pudo ser, habías cumplido tu misión aquí y debías seguir tu camino. Hoy, también entre lágrimas pero con el corazón pleno gracias a tantos momentos contigo, tanta felicidad, ronroneos y ternura que nos has dado, te doy las gracias.

Allá donde estás seguro que tienes muchas gambas para tí sola, y una silla al solecito como a tí te gusta.

Te quiero, chiquitina, siempre te recordaremos y querremos.

Eurovisión 2009

Aquí estamos, y no es que yo sea fan de Eurovisión pero por lo que parece siempre termino viéndo o escuchando algo. Y no voy ha hablar de cómo quedó la "representante española" porque creo que, sobre todo en cuanto a música, poner límites o banderas es empobrecedor. Y lo que sí me gusta con estas oportunidades es "descubrir" cositas que de otro modo nunca hubiera escuchado, como la grata impresión que me dejó Anastasia Prikhodko, representando a Rusia. Es una canción... extraña, quizás por eso me guste. Se llama "Mamo" ("Mamá");




Otra actuación que me gustó es de un grupo que se llama Urban Symphony, de Estonia, con su canción "Rändajad";

Un recuerdo para ella

Hace días que pienso en escribir esto, y ahora, hace casi un mes de aquello…

He dudado de la idoneidad y la utilidad de plasmar visual y públicamente algo tan tópico y quizás injustamente a destiempo. Tarde. Un agradecimiento por tan buenos momentos que llega años tarde. Idóneo, no lo sé. ¿Útil?... Después de pensarlo, dejando atrás creencias personales, decidí que sí, que a mí me es útil.

Isabel María Centeno Padilla, ese era tu nombre, pero para mí siempre serás; “mi tía Lele”. Lamento no haber podido conocerte más, quizás puedo echar las culpas a las circunstancias, aunque eso no me alivie en absoluto, pero no creas que olvido cosas. Yo desde siempre he hablado de tí a mis amigos y comentaba lo divertida y macanuda que eras. ¿Te acuerdas de los chistes que me contabas todo el tiempo? Jaja! ¿El del tío que iba al bar y siempre tomaba “vermú” porque no sabía decir “caffffé”?. ¿O el otro que no sabía decir la palabra “Federico”? Jejje! Me he reído mucho contigo, siempre positiva, siempre con una broma. Me decías; “trancula, que te coñozco”, y yo me partía de risa. Es más, la última vez que hablé contigo, me estabas contando cómo la baba de caracol era lo mejor para el cutis, pero que como era muy caro, yo tenía que coger caracoles por los campos y restregármelos por la cara. Y yo, ajena a tus problemas y tus penas, reía y estaba felíz de poder escuchar tu risa… Y sólo tú sabes qué pasaba, sólo tú sabes qué pasó.

No te has ido, siempre estarás ahí. Gracias por todo. Ahora descansa en paz y no dejes de sonreir nunca. Hasta siempre...

Te quiero, tita Lele.

 
Google